Sobre Mi

¡¡¡Estaba Muy Deprimida!!!

“Estuve a punto de someterme a una muy dolorosa cirugía para poder desaparecer estas horribles varices”


Es espantoso tener que esconder tus piernas por culpa de las varices, sentir esos horribles calambres, el hormigueo y la pesadez que causan, además de que cada día eran más notorias.


“Mi autoestima estaba por los suelos y sentía que ya no valía nada”


Todo comenzó cuando tuve mi primer embarazo,  un día comencé a notar que mis piernas me ardían y me dolían, pero lo que más llamó mi atención fue que se me empezaban a formar unas muy delgadas venas en forma de arañitas pero no le tome importancia.


Yo pensé que esto era pasajero que era otro síntoma del embarazo y que de repente se me iban a pasar, pero vi que cada vez empeoraba mi situación.


Y es que me alivie de mi primer bebe, se me quitaron los síntomas del embarazo pero las varices, la hinchazón, la pesadez y los calambres no se me quitaron.


Me volví a embarazar y ya no solo eran las arañitas ya las venas se empezaban a deformar y se inflamaban mucho tanto que mis piernas se veían muy gordas parecían patas de elefante.



Por segunda ocasión me alivie pero no solo me quede con las varices, me quede con un desagradable sobrepeso.


El sobrepeso y mi trabajo empeoraron mi situación y es que mi trabajo es de estar casi todo el día sentada detrás de un escritorio, en un horario de casi 12 horas y aparte todo el día andaba con tacones de casi 12 cm. mis piernas no tenían el descanso adecuado.


Así que ya te imaginaras lo pesado que era para mí, entre mi trabajo y llegar al hogar a hacer el quehacer atender a mi familia pues nunca acababa, no me quedaba tiempo para mí, ni ejercicio hacía.


Luego me vi afectada por el estreñimiento y por lo que veo, este padecimiento es muy común entre las mujeres.


Lo malo es que yo no me di cuenta de que todas estas cosas me afectaron y que las varices no se me iban a quitar solas, yo al principio estaba en la negación, no quería aceptar que tenía un problema grave.


Y también no sabía que tan grave era tener este horrible problema y es que como mi mama también tenía varices, me acostumbre a verle sus piernas todas moreteadas y casi azules, así que pensé que era normal vivir así.


Esto fue empeorando más ya que el ardor y el dolor en mis piernas eran cada vez más frecuentes se me hinchaban los tobillos así que deje de ponerme mis zapatillas y me puse puro zapato bajo.


Se me formaban moretones que me daban mucha vergüenza así que comencé a usar solo pantalón ya no me ponía ni faldas ni mis vestidos por vergüenza del aspecto que daban mis pierna, y es que de la nada me salían esos horribles moretones.

Esta situación ya me empezaba a molestar, ya que por desgracia mi vida no era la misma pues ya no me ponía lo que me gustaba si no lo que me quedaba y mis piernas ya no las lucia como antes.

Me empecé a desesperar al ver que no veía mejoría al contrario esto iba de mal en peor.


“Esto me llevo a un grado de desesperación y obsesión que caí en una muy fuerte depresión que estuve a punto de perder a mi marido 



Busque uno y mil remedios desde las cremas que lo único que hacían era resecar mi piel y la verdad no hacían descansar a mis piernas.

Trate con las medias pero eso solo me quitaban el dolor por un rato pero no me eliminaban las varices y solo me daban un soporte momentáneo algo que no bastaba. 


Tome pastillas pero el alivio era solo mientras las tomaba después de un tiempo dejaba de tomarlas y las molestias seguían además de que no estaban muy baratas.


Me sometí a varios tratamientos que solo me hacían perder el tiempo porque no me servían, dejaba esos tratamientos y volvían los malestares, esto no era lo peor, lo que gaste y es que cada tratamiento era muy costoso.


Pero yo quería curarme y recuperar mi vida, porque mi autoestima estaba por los suelos ¿te has sentido así?


Honestamente probé y puse varias veces mi salud en riesgo y es que me sometí a la acupuntura y me estaba casi muriendo, y es que me salieron hematomas en la espalda y en la zona lumbar y es que me explicaron que si no se tiene el cuidado adecuado pueden provocarte un derrame cerebral y causar la muerte.


Lo peor fue cuando me diagnosticaron una enfermedad que va formando coágulos en las venas y que podían llegar a formar ulceras varicosas, esto me causaba un insoportable dolor y podían causar lesiones en mi piel, esto podía empeorar aún peor, esto me asusto demasiado.


 Esto empeoro mucho más mi situación pues solo tenía 33 años nunca pensé que esto fuera a ser tan grave.


Me deprimí mucho más, me llegue a obsesionar tanto con mis piernas que mi relación se estaba terminando, los problemas con mi esposo estaban cada vez  peor y es que él trataba de ayudarme de apoyarme.


Pero yo no le permitía que se me acercara ni que me ayudara sentía que me tenía lastima y que solo estaba conmigo porque no le quedaba otra y pues yo solo le reclamaba.


Yo me daba cuenta como se embobaba con las actrices de la tele, pues si, ellas lucían unas piernas tan perfectas y yo veía mis piernas y sentía que a él le daban asco, eso me lleno de tantos celos que todo el tiempo me la pasaba  reclamándole y echándole la culpa de mi situación.


Hasta que un día mi marido no aguanto mis celos, mis reclamos y mis insultos y me dio un ultimátum, me dijo que el solo quería apoyarme pero mi actitud lo alejaba y que el ya no soportaba más y que si yo me seguía saboteando él se divorciaba de mí. 


Esto me puso muy mal, y es que me pego mucho lo que me dijo, tenía razón yo me estaba hundiendo en mi depresión y yo misma me tenía mucha lastima.



Lo peor es que me daba tanta pena decir lo que me pasaba que mejor me lo guardaba, no le platicaba a nadie lo que sentía, y solo me amargaba.


Estaba tan desesperada que ya no sabía qué hacer y honestamente la cirugía me daba mucho miedo.  


Pero al ver que ya no había nada más que hacer y que según yo ya había probado todo no me quedo de otra más que considerar la cirugía.



Ya a estas alturas era tanta mi desesperación que no me importaba lo que pasara con mi vida ni los riesgos que podía correr.


Así que fui con mi jefa y para pedirle ausentarme unos días para poderme operar, ella me dijo que no me sometiera a esa cirugía que era muy peligroso, cuando escuche eso me solté a llorar.



Ya no aguanté más y le platique por todo lo que estaba pasando, por primera vez me desahogue con alguien.


Ella me platico parte de su vida, yo no sabía que ella pudiera sufrir de varices, pues era una persona muy segura, guapa, y que vestía lo que quería usaba sus vestidos, sus faldas zapatos altos.


Cuando le pregunte que como era posible, ella me hablo de un sistemas 100% natural que sin poner en riesgo su salud pudo curarse de las varices y de manera definitiva.


Me platico que conoció a una doctora llamada Estefanía que también padeció como nosotras de varices y que ella le dio este sistema, era unas engargoladas en forma de libro.


Fue así como conocí de este método, te confieso que al principio estaba incrédula, ya estaba ciscada ya había probado de todo y nada me había funcionado, y pensé que esto se trataba de otra estafa.




ESTE FUE LO MEJOR QUE ME PUDO HABER PASADO.


Pero ella me pidió que pospusiera mi cirugía unos 60 días y que pusiera en práctica este sistema, me dijo que me diera la oportunidad que no tenía nada que perder además me pidió que confiara en ella, así que me dispuse a hacerlo.


Cuál fue mi sorpresa, que si efectivamente cuando empecé a leer y a ponerlo en práctica vi como poco a poco mis piernas estaban recuperando su color, las arañitas se iban desvaneciendo y las varices se me iban desinflamando.


Ya no sentía pesadas mis piernas y por fin mis piernas se sentían relajadas y descansadas.



Hoy te puedo decir que mi vida cambio por completo por fin puedo lucir mis piernas sin ningún remordimiento, sin marcas, ni moretones, después de tantos años mis piernas se sienten relajadas sin esa pesadez. 



Además hoy mis piernas se ven rejuvenecidas, no son de modelo pero si son la envidia de muchas mujeres jóvenes y lo mejor es que no tuve que someterme a esa espantosa Cirugía.

¡¡Te digo un secreto ahora mi marido no deja de chulear mis piernas se la pasa sonrojándome, ahora quiere que todo el tiempo luzca mis piernas y a él le encanta presumirlas!!

Además me dieron un libro que me enseño la buena alimentación como estilo de vida, así que esto me gusto porque hasta mi alimentación mejoro y pues perdí unos cuantos kilos (este libro viene de regalo dentro del sistema de Estefanía) y gracias a este otro libro pude vivir una vida saludable pero sobre todo lucir una mejor figura.


Este método cambio mi vida: salvo mi matrimonio, elevo mi autoestima y pude recuperar la salud de mis piernas de una manera natural y segura, créeme que estoy ¡¡¡¡¡¡MUY FELIZ!!!!! estoy muy agradecida con Estefanía por  haberme compartido este fabuloso sistema.



 “Si esto cambio mi vida imagínate lo que podría hacer por ti ¡¡¡¡HAZ CLICK AQUÍ!!!! ahora te toca a ti tener tu propia historia de éxito, que esperas”.



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